Ruptura Angélical. (Principio y Fin de los Siglos). Parte N.3.
La
eternidad, el principio y fin de los tiempos.
Aclarando el Misterio Escondido de los Siglos. Efesios 3:9
- El Principio del
Mal.
Cuando en la escritura se hace mención del ángel más poderoso
jamás creado, calificativos no faltan para describir la grandeza de 1Lucero o
Hijo de la mañana; también
conocido como: 2Sello de Perfección, lleno de
sabiduría y acabado de hermosura.
A causa de su sabiduría y por ser 3perfecto
en todos sus caminos desde el día de su creación se le dio el honor de ser el querubín grande y protector del
monte de Dios; de modo que por su posición siempre fue el
ser más próximo al Trono Divino. El día de su creación fue motivo de gozo, por
lo que con traje de toda clase de piedras preciosas fue cubierto y el cielo, no
pudo más que ofrecer la mayor de las fiestas en honor de tal magnificencia y
esplendor de hermosura y perfección. 1Isaías 14:12. 2Ezequiel 28:12. 3Ezequiel 28:13-15.
La palabra nos
enseña que en el cielo existen diferentes clases de seres espirituales;
pudiendo ser estos ángeles, serafines, arcángeles o querubines. Lucero hijo de la mañana estaba
situado al más alto nivel en cuanto a jerarquía, grado de poder y autoridad;
siendo que era el “querubín protector” del monte de Dios, no había otro ser en el cielo que estuviera más cerca de
Dios y gozara de más honor y confianza que él.
Como se puede ver, Dios no tuvo contemplaciones en crear
un ser casi tan perfecto, hermoso y parecido a Él. La
palabra nos dice que fue tal belleza y hermosura la que en principio causaron su
corrupción. La vanidad comenzó a crecer como espuma dentro de él, a tal grado
que decía en su corazón: “en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el
monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte…y seré semejante al Altísimo.
Isaías 14:13,14.
Inmediatamente después de haber decidido “sentarse en el
monte de Dios o monte del testimonio”, se nos dice que acto seguido comenzó a
hacer contrataciones; o sea a invitar y comprometer legalmente (mediante
contrato)
a todos aquellos que admiraban el brillo y la majestad de la gloria que Dios
había puesto en él.
Ezequiel
28. 16A causa de la multitud de tus
contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo
te eché del monte de Dios…17Se enalteció tu corazón a causa de tu
hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor...18Con
la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste
tu santuario.
El gran respaldo y apoyo
obtenido mediante engaño (San Juan 8:43,44) en su primera campaña,
no hizo más que dar pie a la multiplicación de sus contrataciones; razón por la
que fue lleno de iniquidad y en su vanidad y envidia ardió el deseo de no ser
en nada inferior a su Creador. Recordemos que antes –de
la iniquidad- nunca hubo sentimientos de grandeza o de inferioridad; en el
cielo siempre hubo respeto y admiración mutua en medio de la santidad divina. Por no existir pecado, no había sentimientos de celos,
envidia, altivez u orgullo; por lo que cada ser teniendo su propia
gloria o semejanza divina se gozaban en igualdad de amor y pureza; compartiendo así un sentimiento de armonía e igualdad los
unos con los otros.
La eternidad, el principio
y fin de los tiempos.
Aclarando el Misterio Escondido de los Siglos. Efesios 3:9
- El cielo se rompe-
¡El traidor, es traicionado!
Como primera
medida correctiva ante el avance de las contrataciones, Dios removió a luzbel
del monte del testimonio por lo que no sería ya más su querubín protector. Aquel que hasta entonces había sido perfecto en todos sus
caminos (Ezequiel
28:15); No quiso arrepentirse, sino que aumento sus
rebeliones. Por esta causa y ante tal actitud de confrontación, no hubo otra
salida más que dar paso a “La Gran Batalla de los Siglos”.
En definitiva, aquel deseo aparentemente “sin ninguna mala
intención” por edificar un nuevo trono; en principio pareció -a los hijos de
Dios- no tener nada de malo; Aunque a decir verdad ¡Sí lo era y mucho! La batalla
fue inevitable, ésta no era una de propuestas; sino una en la que las
verdaderas intenciones quedarían por primera vez expuestas a través de
“acciones descriptivamente violentas”.
La consigna parecía ser: “ganar o morir”. Satanás y los suyos
inicialmente tomaron considerable ventaja; Sin embargo, algo extraño comenzaba a suceder en medio de
la batalla y las cosas no salían conforme lo había planeado el que hasta
entonces había sido el Sello de Perfección.
Algunos de los espíritus convencidos –pero no convertidos- al contemplar por primera
vez el horror de una batalla se dieron cuenta del error y maldad a la que
inocentemente (nunca habían conocido el pecado)
habían sido arrestados; razón por la que, aun a riesgo de perderlo todo (había un contrato de por medio) decidieron retener su
dignidad (o lo que quedaba de ella) y nuevamente se unen bajo el
estandarte divino al mando del arcángel Miguel. (Ap. 12:7).
Producto de esto las fuerzas del ejército contrario a Dios se
debilitaron a tal grado que los cálculos más detallados jamás hechos (por el
ser más sabio hasta entonces creado) fallaron y la balanza poco a poco
finalmente se inclinó a favor de Miguel y los suyos.
¡Todos los
contratos estaban a mano y eran válidos!; El problema estaba en que “no todos
los contratados estaban dispuestos a continuar con tal compromiso legal”; Todos estos
contratos sumarian una mayoría simple, por lo que de haber sido hechos
efectivos habrían significado un cambio de orden en el gobierno celestial; Por
lo que Luzbel finalmente habría conseguido establecer su trono en el monte de
Dios. Satanás había sido infiel y por primera vez en la historia una
criatura estaba cosechando el fruto de sus acciones. Traicionado pues, peleo ferozmente hasta el fin; Su odio
era sin límites en contra de Miguel y los hijos de Dios; Pero aún mayor en
contra de aquellos que con “su infidelidad” inclinaban la balanza en su contra.
Aquellos que en adelante habría de
señalar como responsables de traición y causantes directos de su derrota.
Finalmente, el
padre de mentira es expulsado y los cielos quedan conmovidos sin poder todavía
comprender en su totalidad lo que ahí había sucedido. La mancha de pecado se
había extendido y gran parte de la creación había sido de un modo u otro
contaminada. Los pecadores
rebeldes habían sido expulsados; pero todavía existía pecado en el cielo;
muchos de los que contribuyeron a la victoria habían sido tocados por la mancha
del mal al haber en principio acordado –mediante contrato- extender los cielos
y levantar un Segundo y Nuevo Trono al mando del quien fuera hasta entonces el
gran Querubín Protector.
La
eternidad, el principio y fin de los tiempos.
Aclarando el Misterio Escondido de los Siglos. Efesios 3:9
- El cielo se
rompe- ¡El traidor, es traicionado!
La familia
celestial había sido irremediablemente rota; el reino de paz y amor había sido
alterado; y ante todo esto, dos prioridades parecían ocupar la mente divina:
1- Restaurar los hijos que por un
momento cedieron ante la bien encubierta propuesta de Luzbel. El único medio
para satisfacer la exigencia de aquel que adquirió 1derecho legal mediante contrato requería pagar el
2precio más alto jamás imaginado.
El único camino negociable exigía al 3Creador
renunciar a su poder y como hombre poner riesgosamente a prueba su eternidad
mediante muerte de Cruz; ¡Solo de este modo y no otro, el acta de decretos (adquirida
mediante contrato) en contra nuestra seria anulada y la 4justicia
divina seria nuevamente restaurada! 1Mt.4:8,9. 2Lucas
22:41-44. 3Fil.2:6-8; I Pe. 1:19, 20; I Tim. 3:16; I Jn. 5:20,
21; Tito 2:13. 4Col. 2:13,15. 2 Co. 5:21.
2- Puesto que el pecado no había existido antes, su verdadera
naturaleza y consecuencias deberían de ser claramente expuestas; 5aclarándose de este modo ¿Por qué…? Sí fue necesario 6desechar a Lucifer y sus seguidores permanentemente de su
posición celestial. Además, todos quienes se habían
juntado nuevamente bajo el estandarte de Miguel, ¿habrían sido sinceros? ¿O, lo
hicieron solamente por conveniencia? Por supuesto que 7Dios tenía la respuesta. Su mente
infinita, ¡siempre lo supo! Pero ¿Habría parecido justo ante las cortes
angelicales haber destituido por siempre a algunos de estos seres
convenientemente se disfrazaron de luz a través de un falso “arrepentimiento”? 5Ef.3:10;
I Pe.1:12; I Tim.3:16; Ro.8:22, 23; I Co.4:9.
62 Pd. 2:4; Judas 1:6; Ap. 12:9. 7Prov. 16:2; Isaías 48:8; Ap. 13:8; 17:8.
Así pues, el
escenario estaba preparado; el telón por abrirse y el segundo acto a punto de
comenzar. ¡No sin antes Dios pasar 8por
su escuela a todos quienes formarían parte de tal programa Divino! Dentro del
programa (9escrito antes de la
fundación del mundo) ya estaba determinado el plan por medio del cual el
cordero quitaría el pecado; por lo que cada uno de
los guiones habría de cumplirse 10según lo determinado.
Cabe destacar que muchos por tener su corazón en su
creador 11atendieron al llamado y mediante la cruz
cancelan su contrato con el mal. Pero en otros todavía
era evidente su fascinación y anhelo por la gloria que pudieron haber alcanzado
bajo el mando de Lucifer y su nuevo reino. Dios que
pesa los espíritus (Proverbios 16:2) al igual que con 12Nabucodonosor
les encontró -y
siguen siendo encontrado- faltos. Estos son aquellos de quienes la palabra
dice: (Judas 1)4Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido
destinados para esta condenación 12…dos veces muertos y
desarraigados. è(I Pe 2) 8…tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también
destinados.
8San Juan 6:44,45; 9Apocalipsis 13:8; I Pedro
1:19,20; Apocalipsis 17:8. 10Lucas 22:22. 11Isaias 49:1; Gálatas 1:15; Jeremías 1:4;
Romanos 8:29; Efesios 1:4; I Timoteo 1:9; 12Daniel 5:27; Daniel 12:9,10.
La eternidad, el
principio y fin de los tiempos.
Aclarando el Misterio Escondido de los Siglos. Efesios 3:9
- El cielo se rompe-
¡El traidor, es traicionado!
Ephesians 3. 14…the Father…15Of whom the
whole family in heaven and earth is named. KJVè (Heb.12) 9… ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los
espíritus, y viviremos?
Se inicia una
nueva fase, en esta nueva etapa la batalla del bien
y el mal se hace cada vez más claro al quedar en evidencia los motivos y
razones que respaldaron las decisiones, tanto del lado del bien; como del mal.
Ahora los sentimientos y las intenciones del corazón quedan al descubierto,
dejando ver su verdadero rostro; razón por la que venimos a ser espectáculo “al
mundo, a los ángeles y a los hombres”. (I Corintios 4:9; Efesios 3:
8-11).
I Pedro 1.12…cosas
en las cuales anhelan mirar los ángeles.
Efesios 3. 10para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a
conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares
celestiales.
La mancha del pecado se había extendido y tal cual cáncer
necesitaba ser removido. El hospital celestial estaba
en crisis, la demanda de sangre era clave para la salvación de vidas.
Cuando todo
parecía caos; Dios como *Padre responsable, ¡no
solo estuvo dispuesto a entregar su sangre; sino también su vida!
*(San Juan 10:30-32; Isaías 35:4; 43:11; 2 Timoteo 1:10;
Éxodo 3:14; San Juan 18:3-8; San Juan 14:8,10; San Juan 20:26-28; Isaías 9:6; San Juan 1:1,14; Isaías 44:8; 43:10; San
Juan 1:1; 1 Timoteo 3:16; Colosenses 2:2-3; Zacarías 11:12,13; Mateo 26:15;
Isaías 6:1,2,8-10; Hechos 28:25,26; San Juan 12: 36-38,40-43; Isaías 6:10; Rom.
9:5; I Juan 5:20).
El plan maestro
del principio y fin de los Siglos había sido 1trazado
y puesto por misericordia en marcha por el 2Padre
de los espíritus de quien 3toma
nombre toda la familia en los cielos y en la tierra. El escenario es montado y 4el Edén plantado con él, teniendo las cortes
celestiales 5como espectadores
comienza a correr el principio de los tiempos. Y todo esto, con el único y solo
propósito de rescatar a sus hijos, y con ellos 6unir
nuevamente los cielos y la tierra; bajo el gobierno de La Gran Familia
Celestial.
I Pedro 1:19,20; Juan 3:16; 2Hebreos 12:9; 3Efesios 3:15; 4Génesis 2:8; 5Efesios 3:10; 1 Pedro 1:12; I Corintios
4:9; 6Efesios 1:10; Colosenses 1:20.
Bajo este nuevo escenario el
hombre con el Edén es plantado o materializado (Génesis 2:8; Hebreos 11:3). En
adelante, a los espíritus que se les permite participar en el cumplimiento del
programa de redención se les ha de hacer partícipes de carne y sangre (Hebreos
2:14; Job 10:11,12; Eclesiastés 12:7).
En el nuevo testamento encontramos que tanto
Jesús, como Juan y Pablo (Hechos 13:10; I Juan 3:10,12; San Juan 8:44) ponen en evidencia que no solo los hijos de Dios
habitan en carne; sino que también los hijos del diablo. Esta batalla entre las
dos simientes o descendencias ya había sido profetizada desde el principio de
la creación cuando el Señor dijo que pondría enemistad entre la simiente de la
serpiente (Satanás) y la simiente de la mujer -refiriéndose a Jesús o
nuevo Adán y sus hijos- (Génesis 3:14,15; Hebreos 2:13).
El creyente que
hoy forma parte de un mundo material es movido hasta la dimensión espiritual y
eterna desde donde reinamos administrando los dones y la gracia (Habacuc 2:14) sobre
las naciones que continúan presas bajo la incertidumbre y dolor de en un mundo
material cambiante o dimensión terrenal (Apocalipsis 21: 25-27; 22:1-5).
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